Los ensayos de calidad a los que son sometidas las puertas acorazadas

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A menudo podemos observar que varios dispositivos de seguridad, tienen certificación de calidad ISO, o que están avalados según las normas UNE-EN.

Puede parecer confuso, pero son estas normas son las que dan fe de que estos productos se encuentran fabricados bajo los más altos estándares de calidad.

Estos productos son sometidos a pruebas que simulan las condiciones de uso de estos artefactos, y de arrojar resultados positivos, el bien fabricado disponga de una certificación que avale su venta en el mercado.

Las puertas acorazadas no representan una excepción, y por ende existen tres pruebas que deben aprobar, de modo que el público disponga de una constancia que ayude a garantizar su satisfacción, antes de ser instaladas por un cerrajero economico en Sant Just Desvern.

Estas tres pruebas corresponden a la norma española AENOR, del extracto referente a cerraduras, y son las más implementadas por los fabricantes de la región.

El grado de seguridad de una puerta

Para determinar qué tan segura es una puerta, el departamento de control de calidad echa mano de la norma UNE-EN 1627, la cual habla de los requisitos y clasificación de las puertas en función del esfuerzo a la efracción.

La efracción no es más que la capacidad que tiene una puerta de resistir los intentos de vulneración por medio de métodos invasivos y no invasivos.

Los grados de clasificación de las puertas se encuentran comprendidos en el rango del 1 al 6, donde del 1 al 3, son puertas resistentes a los métodos invasivos de robo, como serrados y apalancamientos.

Las puertas que son resistentes a la apertura por medio de técnicas especializadas de cerrajería se encuentran comprendidas por la numeración que va desde el 4 hasta el 6.

Por ello, se realizan pruebas que simulan las condiciones reales que atravesará la puerta una vez que se encuentre instalada, y los resultados de las pruebas de tabulan a fin de identificar el grado de resistencia.

Pruebas derivadas de la UNE-EN 1627

El grado de seguridad de las puertas acorazadas se determina a través de pruebas avaladas por las normas UNE-EN 1628/1629/1630.

La norma UNE-EN 1628 se enfoca en el método de ensayo para la medición de la resistencia de la puerta acorazada a la carga estática, donde se mide la deformación generada por aplicar cargas con un martillo hidráulico en los puntos de cierre.

La norma UNE-EN 1629 se refiere a la medición de la carga dinámica de la puerta, donde se simula un ataque violento, recargando todo el cuerpo o a través de patadas.

Y por último pero no menos importante se encuentra la norma UNE-EN 1630, referida a la medición de los ataques de efracción manual de la puerta acorazada.

Se procede a hacer una abertura en la puerta acoraza, y las dimensiones de la abertura dictaminarán la resistencia de la puerta a las perforaciones.

Por lo general, el cerrajero que instale tu puerta acorazada te hará observaciones al respecto, por lo que, contar con una puerta acorazada certificada se encuentra garantizado.